Pensaba que iba a actualizar Windows. Solo eso. Un reinicio rápido, un café, y a seguir con mi vida. Spoiler: acabé peleando con una partición de 16 MB, maldiciendo al firmware de HP y rezando en binario. Lo que iba a ser una actualización de Windows terminó siendo una odisea técnica que merece ser contada. Porque no todo el infierno arde: a veces simplemente dice “Necesita reiniciar”… para siempre.
🧱 El origen del desastre
Todo empezó con un mensaje inocente:
"No se pudo actualizar la partición reservada del sistema."
¿Perdona? ¿Una partición de 16 MB creada quién sabe cuándo, que nunca ha molestado a nadie, y ahora es el obstáculo para la gloriosa 24H2? Bien, pues vamos a hacerle espacio.
🔧 Entramos al quirófano
El plan: ampliar la partición EFI usando MiniTool Partition Wizard.
La ejecución:
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Eliminar la partición reservada
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Redimensionar la partición C:
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Crear una nueva partición FAT32 de al menos 300 MB
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Y luego... reconstruir el arranque a mano con
bcdboot
Hasta aquí todo bien. Hasta que reinicié.
“Espere mientras se instala una actualización del sistema.”
El portátil quedó ahí. Sin LEDs de disco. Sin señales de vida. Solo el ventilador girando como si supiera algo que yo no.
🧛 El bucle maldito
Durante horas el equipo osciló entre la vida y la muerte digital.
Usé herramientas como:
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DISM /RestoreHealth -
sfc /scannow(cuando quería) -
pnputil /enum-devices /problem, que insistía en mostrar siempre lo mismo:System Firmware – Código 14: necesita reiniciar.
Reiniciabas. Seguía igual.
El horror.
⚙️ Reconstrucción UEFI como ritual de invocación
Monté un USB con el instalador de Windows 11, arranqué desde él, abrí la consola y lancé comandos que ya forman parte de mi ADN:
Uno tras otro. Con errores. Con particiones que no se dejaban montar. Con letras bloqueadas. Con el espíritu casi roto.
🪄 Y de pronto... volvió
Tras mil combinaciones, formateos quirúrgicos y reinicios tensos, apareció el escritorio.
El equipo había vuelto a la vida. El sistema arrancaba. El mundo tenía color otra vez.
Pero cuando ejecuté de nuevo:
Ahí estaba.
El firmware. El mismo error. Como un ex que no te suelta.
🤔 ¿Qué está pasando realmente?
Todo apunta a que el problema no es ya del sistema, ni de las particiones, ni siquiera del firmware.
Es muy posible que la propia actualización 24H2 esté mal diseñada para convivir con ciertos firmwares de HP, especialmente si hay drivers heredados, particiones EFI antiguas o configuraciones híbridas.
Y como Microsoft tiene historial de retirar builds por errores similares... toca preguntarse:
🧘 ¿Y si lo mejor es no tocar nada (por ahora)?
Después de todo este periplo, lo más sensato puede ser esto:
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No forzar más la actualización.
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Esperar a una nueva build más estable.
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Mantener el equipo operativo, actualizado y vigilado.
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Y cuando el firmware o la 24H2 se revisen... volver a intentarlo.
🧵 Lo que aprendí (para ti, querido lector)
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Nunca subestimes una partición de 16 MB.
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MiniTool Partition Wizard es tu amigo.
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El comando
bcdbootdebería tatuarse en los técnicos de verdad. -
Microsoft y HP aún pueden arruinarte un domingo.
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Si algo funciona, a veces es mejor no tocarlo. Aunque te pique.
Lo que nadie te cuenta sobre esto
La mayoría de tutoriales te dirán que actualices, que ejecutes DISM, que uses herramientas oficiales. Pero no te dirán lo que de verdad pasa cuando el firmware y Windows entran en guerra:
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Que puedes quedarte atrapado entre reinicios sin fin.
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Que puedes perder el arranque solo por mover 16 MB.
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Que puedes estar horas frente a una pantalla que dice “Espere”, sin saber si estás en el presente... o en el limbo de las EFI perdidas.
Por eso este artículo no es solo una guía: es un testimonio.
Porque a veces, sobrevivir a Windows 11 te convierte en un profesional mejor. Y en un ser más cínico, sí, pero también más sabio.
Actualización de las 21:30: Y justo cuando pensaba que iba a tener que reinstalarlo todo... Windows decidió portarse bien. ¿Redención divina o cachondeo cósmico? Juzguen ustedes.

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