La obsolescencia programada sigue viva: Cómo las marcas te obligan a comprar

Tu smartphone de última generación dejó de funcionar justo después de dos años, y la batería de tu portátil ya no carga como antes. ¿Casualidad? No: es obsolescencia programada, y en 2025 las marcas siguen usándola para que compres más. Desde baterías selladas hasta actualizaciones que ralentizan tu dispositivo, las empresas tecnológicas tienen un plan claro: vaciar tu cartera mientras llenan la suya. Te contamos cómo lo hacen y qué puedes hacer al respecto.

Baterías que mueren por diseño: El truco más viejo del libro

Si hay un ejemplo clásico de obsolescencia programada, es el de las baterías que no puedes reemplazar. En 2025, la mayoría de los smartphones, portátiles e incluso smartwatches vienen con baterías selladas que, casualmente, empiezan a fallar justo cuando termina la garantía. Marcas como Apple o Samsung te dirán que es por "diseño estilizado", pero la realidad es más sencilla: si no puedes cambiar la batería, te toca comprar un dispositivo nuevo.

Este problema no es nuevo, pero sigue siendo efectivo. Un informe de The Guardian estima que el 60% de los usuarios de smartphones en 2025 han tenido que reemplazar su dispositivo por problemas de batería. ¿Quieres saber más sobre cómo las marcas te atan a sus productos? Echa un vistazo a nuestro análisis en Por qué los términos y condiciones están diseñados para que no los leas.

Actualizaciones que matan: Cuando tu dispositivo "se vuelve lento"

Otro truco favorito de las marcas es el de las actualizaciones de software que, en lugar de mejorar tu dispositivo, lo convierten en un ladrillo. En 2025, no es raro que un smartphone de hace tres años empiece a ir lento tras una "actualización imprescindible". Apple y Samsung han sido acusados de esto durante años, y aunque lo niegan, los usuarios lo tienen claro: tu dispositivo funciona bien hasta que la marca decide que es hora de que compres el modelo nuevo.

Este problema no se limita a los teléfonos. Los dispositivos IoT, como los altavoces inteligentes, también sufren este destino. Ya lo vimos con los asistentes de IA en nuestro artículo El auge de los asistentes de IA: ¿Sustituto o complemento?: un altavoz que funcionaba perfectamente puede volverse inútil si el fabricante deja de darle soporte. La solución pasa por evitar actualizaciones automáticas y buscar ROMs personalizadas, aunque esto no siempre es fácil para el usuario promedio.

¿Qué están haciendo los gobiernos? Más ruido que acción

La obsolescencia programada no es solo un problema para los consumidores; también es un desastre ambiental. En 2025, la Unión Europea ha implementado leyes más estrictas bajo la iniciativa del "Derecho a Reparar", obligando a las marcas a hacer sus dispositivos más reparables y a proporcionar piezas de repuesto durante al menos 5 años. Francia, por ejemplo, ha introducido un "índice de reparabilidad" que las marcas deben mostrar en sus productos. Puedes leer más sobre estas regulaciones en este artículo del Parlamento Europeo.

Pero seamos realistas: las multas son bajas y las empresas encuentran formas de esquivar las normas. Mientras tanto, los vertederos se llenan de dispositivos que podrían haber durado el doble con un diseño más honesto. La presión de los consumidores es clave: si no compramos productos de marcas que nos engañan, tal vez empiecen a escuchar.

Lo que nadie te cuenta sobre esto

Aquí va la verdad que las marcas no quieren que sepas: la obsolescencia programada no es solo un truco para vender más, es una estrategia para mantenerte atrapado en un ciclo de consumo infinito. Cada vez que compras un dispositivo nuevo, estás financiando un sistema que te ve como una cartera con patas, no como un cliente. Y lo peor es que lo sabes, pero sigues cayendo porque las marcas han hecho que no tengas otra opción. ¿No te da rabia?

¿Cuánto tiempo crees que debería durar un dispositivo antes de "morir"?

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