¿Por qué seguimos creando apps para problemas que no existen?

Spoiler: porque levantar funding es más fácil que resolver algo real

Bienvenidos a la era del PowerPoint con pitch deck

Vivimos en un mundo donde diseñar un MVP en Figma es más rentable (y sexy para los inversores) que solucionar un problema de verdad. Basta con una presentación bonita, un par de palabras mágicas como "AI" o "blockchain" y listo: ronda de financiación asegurada. ¿El problema que supuestamente resuelve tu producto? Irrelevante. Total, nadie lo va a usar.

Startups con síndrome de mesías

Lo de “cambiar el mundo” se ha convertido en el estribillo más gastado del ecosistema startup. Pero la triste realidad es que el 90% de esas soluciones milagrosas están atacando un problema que:

  1. No es problema.

  2. Ya está resuelto.

  3. Nadie pidió resolver.

Ejemplo clásico: apps para reservar en restaurantes que ya tienen teléfono. ¿Innovación? No. ¿Excusa para levantar una ronda? Sí.

"No se trata del problema, se trata del market fit"... con el inversor

Hoy en día, muchas startups no buscan el famoso product-market fit, sino el founder-investor fit. La lógica es simple: si tu producto no soluciona nada, pero suena a “disruptivo”, siempre habrá un VC dispuesto a soltar la chequera. Total, el Excel siempre da positivo en la hoja “Proyecciones 2026”.

Por eso seguimos viendo plataformas para “conectar a gente que quiere conectar con gente que conecta con gente”. Ya sabes, networking para el networking.

Cuando el hype manda más que el usuario

El culto al hype ha reemplazado al criterio. Si mañana sale una startup que usa IA para analizar los patrones de sueño de tus gatos, no descartes que tenga más tracción en LinkedIn que una empresa que automatiza pagos para pymes. ¿Por qué? Porque lo importante no es resolver, es sonar trending.

La gran paradoja: más productos, menos soluciones

Estamos inundados de productos digitales, pero curiosamente, los problemas reales siguen ahí: servicios públicos colapsados, educación obsoleta, salud digital de chiste... Pero eso no da likes. Mejor lanzar otra app de mindfulness con diseño minimalista y sonido de olas.

Lo que nadie te cuenta sobre esto

  • Muchos founders no buscan resolver nada: solo quieren el exit.

  • Los fondos también son culpables: les importa más el pitch que el impacto.

  • Hay más diseñadores de interfaces que expertos en el problema.

  • El “go-to-market” es ir a eventos de tech, no a hablar con usuarios reales.

Conclusión sin azúcar:

Seguimos creando apps inútiles porque el sistema lo recompensa. Resolver algo real es difícil, lento y poco glamuroso. Pero vender humo con buena tipografía y buzzwords da dinero. Así de simple. Así de jodido.

Publicar un comentario

0 Comentarios