Solar360: la fotovoltaica de Repsol y Telefónica que ni despega ni se estrella

Autoconsumo, subvenciones y geopolítica: la coartada perfecta para una joint venture que no arranca.

Repsol y Telefónica se aliaron en 2022 para subirse a la ola solar con Solar360. Dos gigantes del Ibex decididos a meter paneles en tejados, hogares y naves industriales. En teoría, un negocio brillante. En la práctica, una empresa que pierde 6 millones anuales, vende cada vez menos y se sostiene por transfusiones millonarias.


Autoconsumo bajo mínimos: cuando el sol no calienta el balance

En 2024, Solar360 facturó 17,7 millones de euros. Un 6% menos que en 2023.
¿La excusa? Que la energía está muy barata y que ya no hay subvenciones.

“La finalización de las ayudas y los precios bajos han provocado una contracción muy relevante del sector.”

Traducido: sin ayudas públicas, el negocio no es negocio.
¿No era esto una inversión estratégica? ¿O solo funcionaba mientras la administración repartía cheques?


Empresarial, pero no tanto

El 68% de sus clientes son empresas. El 32%, residencial.
Y, sin embargo, las cuentas muestran que ni uno ni otro segmento tira del carro.
La instalación de autoconsumo cayó un 26% en 2024. El sector vive una “canibalización de precios” que ha dejado a más de uno tiritando.

Holaluz, Soltec, SolarProfit… y ahora Solar360.
No es que el sol no salga. Es que el modelo no aguanta.


Cifras maquilladas con dinero de papá y mamá

  • En 2024, Telefónica y Repsol metieron 13,7 millones.

  • En 2023, ya habían metido 7,5 millones.

  • En enero de 2025, otros 3 millones.

Total: 21,5 millones desde 2022. Para mantener vivo un proyecto que cerró 2024 con solo 926.000 euros de patrimonio neto positivo.
Una empresa que pierde dinero, necesita constantes aportes de capital, y sólo sobrevive porque tiene dos accionistas con la cartera abierta.


Los enemigos no están en el tejado, sino en Pekín y Washington

Solar360 también se escuda en la tormenta perfecta:

  • Dependencia absoluta de China para paneles y baterías.

  • Aranceles de Trump que encarecen la importación.

  • Riesgos logísticos como los del Mar Rojo.

  • Escasez de litio, cobre y silicio.

  • Tipos de interés del BCE.

  • Precio de energía por los suelos.

Vamos, que si el negocio no despega es culpa del mundo. No del modelo.


Lo que nadie te cuenta sobre esto

  • Solar360 no ha sido una apuesta por el autoconsumo. Ha sido una apuesta por la subvención.

  • Ni Repsol ni Telefónica están innovando: están parcheando pérdidas.

  • El autoconsumo ya no es sexy para las grandes si no está regado por ayudas públicas.

  • Las “energías limpias” siguen dependiendo de materias primas sucias y geopolíticas sucias.

  • Y el verdadero negocio no es vender paneles, sino jugar a especular con la transición energética.


Conclusión clara:
Solar360 brilla poco y consume mucho. Como experimento corporativo tiene potencial.
Pero si este es el futuro solar del Ibex, vamos a necesitar más sombra.

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