Transport for London (TfL) ha decidido cortar por lo sano: a partir del 31 de marzo, todas las bicicletas eléctricas no plegables estarán prohibidas en la mayoría de su red de transporte. La medida no distingue entre modelos caseros y comerciales, aunque el problema de fondo son las conversiones caseras con kits de batería de dudosa procedencia que han provocado varios incendios.
La chispa que encendió la alarma
La gota que colmó el vaso fue el incendio de una e-bike en plena estación de Rayners Lane, al oeste de Londres. El susto no fue menor: una llamarada repentina y una nube de humo tóxico que obligó a evacuar el andén. A raíz del incidente, el sindicato de maquinistas ASLEF amenazó con huelgas si no se tomaban medidas, sumándose a las ya firmes posturas de RMT y TSSA.
TfL ha explicado que los kits de conversión eléctrica suponen un riesgo mucho mayor que las e-bikes de fábrica, pero como resulta casi imposible distinguir unas de otras a simple vista, han optado por aplicar una prohibición total. Eso sí, las bicicletas eléctricas plegables quedan exentas, ya que se considera que es menos probable que hayan sido modificadas.
¿Qué servicios se ven afectados?
La restricción afecta a:
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Metro de Londres (Underground)
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Overground
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Línea Elizabeth
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DLR (Docklands Light Railway)
Y se suma a la prohibición ya existente de llevar bicicletas —eléctricas o no— en autobuses y tranvías, así como al veto a los patinetes eléctricos vigente desde 2021.
Los únicos servicios donde se podrán seguir llevando e-bikes no plegables son:
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El Ferry de Woolwich
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Algunos servicios fluviales y de autobuses de largo recorrido
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El nuevo Silvertown Tunnel Cycle Shuttle (desde el 7 de abril)
Brompton y Gocycle, las grandes beneficiadas
Este tipo de decisiones suelen tener ganadores inesperados. En este caso, las marcas británicas Brompton y Gocycle, especializadas en bicicletas eléctricas plegables, van a salir reforzadas. Si moverte por Londres con una e-bike no plegable ya era complicado, ahora directamente será inviable.
¿Medida sensata o cortina de humo?
La London Fire Brigade no se anda con rodeos: se registra un incendio relacionado con e-bikes o e-scooters cada dos días en la ciudad. Según su subcomisario Charlie Pugsley, estos fuegos son "súbitos, feroces y el humo es altamente tóxico". Nadie pone en duda que hay un problema de seguridad, pero la pregunta es si no habría sido más efectivo regular y certificar los kits de conversión en lugar de castigar a todos por igual.
No es un caso aislado. En España, Metro de Madrid ya prohibió en 2023 el acceso con patinetes eléctricos tras una explosión causada por uno de estos vehículos en plena línea 2. El incidente no provocó heridos, pero sí obligó a evacuar el tren y cortar el servicio. Desde entonces, la medida se ha extendido a otras redes de transporte urbano en ciudades como Barcelona, Valencia o Sevilla, y cada vez más operadores piden una regulación más estricta sobre baterías, cargadores y kits de modificación.
En cualquier caso, la era de las e-bikes a lo Mad Max en el metro londinense ha terminado. Quien quiera combinar micromovilidad y transporte público en la capital británica, tendrá que hacerlo con estilo… y bisagra.

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