El ritual mensual de actualizar Windows 10 se ha convertido en una ruleta rusa. Esta vez, la actualización de seguridad de mayo trajo consigo pantallas azules de la muerte (BSOD), bucles de recuperación de BitLocker y un nuevo récord en el manual de “cómo joderle el lunes al departamento de TI”.
El culpable: KB5058379, alias “el rompe-Windows”
La actualización crítica lanzada en mayo provocó que numerosos equipos —especialmente en entornos corporativos— arrancaran directamente en el BitLocker Recovery, pidiendo una clave que muchos usuarios ni siquiera sabían que existía. En otros casos, el sistema directamente reventaba con una pantalla azul. Y sí, estamos hablando de máquinas con procesadores Intel vPro de 10ª generación en adelante y con Trusted Execution Technology (TXT) activado.
Microsoft, en lugar de emitir un “lo sentimos”, publicó un parche de emergencia: KB5061768.
La solución: BIOS, recovery key, y mucha paciencia
Para los valientes que ya instalaron el update roto, Microsoft recomienda un tour por la BIOS digno de escapismo informático:
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Desactiva Intel VT para Direct I/O (VTD/VTX) y TXT en BIOS/UEFI.
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Introduce la clave de recuperación de BitLocker (esa que no encuentras porque nadie la guarda).
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Instala KB5061768 desde el Update Catalog.
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Reinicia y vuelve a activar VTD/VTX y TXT en la BIOS.
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Y sí, otra vez la clave de BitLocker.
Todo esto para arreglar una actualización obligatoria. Ironías del sistema.
BitLocker: el guardián que se vuelve carcelero
Microsoft ha recordado (otra vez) que no puede recuperar tu clave de BitLocker. Así que si no la tienes guardada en tu cuenta de Microsoft, Active Directory o en un post-it milagroso en tu pantalla, estás frito. Esto deja claro un viejo mantra de Windows: la seguridad nunca es opcional, pero sí es incomprensible.
¿Y los consumidores? De momento, salvos. Pero atentos.
Microsoft señala que este lío afecta principalmente a empresas, porque los equipos domésticos no suelen tener procesadores vPro ni TXT habilitado. Pero con la llegada de Copilot+ y Recall, y el empuje hacia la migración forzosa desde Windows 10 antes de octubre, este tipo de errores serán más frecuentes, más automatizados y más difíciles de evitar.
Lo que nadie te cuenta sobre esto
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Las actualizaciones obligatorias no se testean con hardware real de empresas. Se testean en entornos limpios, que nadie usa.
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BitLocker debería ser una herramienta de protección, no una trampa mortal para sysadmins sin backup.
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Microsoft no pide disculpas. Pide que tú navegues por la BIOS con instrucciones del siglo pasado.
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La “actualización de emergencia” no llega por Windows Update. Debes instalarla manualmente.
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¿Tu equipo se bloqueó? Mala suerte. El soporte de Microsoft solo puede desearte suerte encontrando tu recovery key.
Conclusión clara: el peor virus de Windows 10 sigue siendo su sistema de actualizaciones
Mientras Microsoft impulsa Recall, Copilot y demás maravillas de IA, sigue rompiendo lo más básico: la estabilidad del sistema. Si eres administrador de TI, más te vale tener una cafetera industrial y un plan de contingencia. Porque cuando Microsoft te lanza una actualización crítica… es crítica para ti, no para ellos.

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