¡Microsoft desmiente el fin de Windows tal como lo conocemos! Pero lo que SÍ está pasando con WebView2 te va a enfadar

En los últimos días, la comunidad tecnológica ha estado en efervescencia por un rumor que parecía sacado de una distopía cibernética: Microsoft planeaba eliminar todo el código en C y C++ de su ecosistema para 2030, reescribiendo grandes partes, incluido Windows, en Rust con ayuda de inteligencia artificial. 

La frase "un ingeniero, un mes, un millón de líneas de código" sonaba ambiciosa... o directamente irreal. El origen fue una publicación en LinkedIn de Galen Hunt, un ingeniero distinguido de Microsoft, que buscaba contratar talento para un proyecto de migración de código a gran escala usando IA y algoritmos. 

El post hablaba de eliminar "cada línea de C y C++ de Microsoft" y usaba Rust como lenguaje objetivo de demostración. La reacción fue inmediata: euforia entre fans de Rust, escepticismo general y preocupación por la estabilidad de Windows. 

¿Un sistema operativo crítico reescrito masivamente con IA? 

Sonaba a receta para desastres. Pero Microsoft ha salido al paso rápidamente. Frank X. Shaw, jefe de comunicaciones de la compañía, y el propio Galen Hunt han aclarado: Windows NO se está reescribiendo en Rust con IA. 

Hunt actualizó su publicación enfatizando que se trata de un proyecto de investigación dentro del grupo CoreAI, enfocado en herramientas para migración de lenguajes a escala, no en una estrategia para Windows 11 o superiores.

Rust es solo un ejemplo, no el destino final obligatorio

Esto calma las aguas sobre una reescritura total inminente, pero no disipa todas las dudas. Microsoft sí está invirtiendo fuertemente en Rust por razones de seguridad: alrededor del 70% de las vulnerabilidades críticas en software provienen de problemas de seguridad de memoria, comunes en C y C++. 

Rust, con su enfoque en memoria segura sin garbage collector, es ideal para componentes de bajo nivel.De hecho, Microsoft ya usa Rust en partes del kernel de Windows, drivers y servicios de Azure. El CTO de Azure, Mark Russinovich, ha declarado públicamente que Rust es el lenguaje preferido para nuevos proyectos en la nube. 

La migración gradual es real, pero no un "big bang" impulsado por IA para todo el SO.

El verdadero problema: Windows 11 se vuelve cada vez más "web"

Mientras el debate sobre Rust distraía, un punto más concreto y actual ha pasado algo desapercibido: la creciente dependencia de Windows 11 en tecnologías web para su interfaz.

Como destaca Windows Latest en su cobertura, elementos como la vista de Agenda en el Centro de Notificaciones ahora usan WebView2, el control basado en Chromium/Edge para incrustar contenido web en aplicaciones nativas.

Esto significa que abrir el panel de notificaciones puede disparar procesos de Edge, consumiendo más RAM y CPU de lo necesario para una función tan básica. El video adjunto en su publicación lo demuestra claramente: picos evidentes en recursos web al interactuar con UI que debería ser nativa.No es un caso aislado. 

Microsoft ha migrado progresivamente partes de la Shell (Explorador de Archivos, Configuración, Widgets) hacia XAML/WinUI, pero ahora incorpora WebView2 para características que podrían (y deberían) ser completamente nativas. Apps como Teams, Outlook nuevo o incluso partes de Office también abusan de este runtime.Las consecuencias:

  • Mayor consumo de recursos: Chromium no es precisamente ligero. Multiplica procesos y memoria para tareas simples.
  • Requisitos hardware crecientes: Windows 11 ya exige TPM 2.0 y CPUs recientes; esta tendencia podría forzar upgrades prematuros.
  • Peor experiencia en máquinas modestas: Laptops económicas o PCs antiguos sufren más latencia y batería reducida.
  • Menos "nativo": Abandonar código optimizado en C++/Win32 por wrappers web diluye la ventaja de un SO de escritorio tradicional.

Irónicamente, mientras se rumorea (y desmiente) una modernización profunda con Rust para el núcleo, la superficie visible de Windows se "electroniza" cada vez más, acercándose al comportamiento de apps como Discord o Slack: pesadas, dependientes de navegador y poco eficientes.

Conclusión: ¿Progreso o regresión?

La clarificación sobre Rust es bienvenida: nadie quiere un Windows experimental reescrito a toda prisa con IA. La migración a lenguajes seguros como Rust es positiva a largo plazo para estabilidad y seguridad.Pero el camino actual de la UI, más web, más Chromium, genera preocupación legítima.

 Microsoft prioriza velocidad de desarrollo y consistencia cross-platform (web, móvil) sobre eficiencia pura. Es comprensible en un mundo multiplataforma, pero duele en un sistema operativo de escritorio que debería brillar por rendimiento nativo.

En Kernel Reload seguiremos atentos. ¿Llegará un Windows más ligero y nativo, o seguiremos viendo más WebView2 en el futuro? El tiempo (y las próximas builds Insider) lo dirán.

¿Qué opinas tú? ¿Te molesta el consumo extra de WebView2, o prefieres features rápidas aunque pesen más?

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